Una vez más nuestros peques nos han demostrado su capacidad camaleónica para adaptarse al medio y se han transformado en agresivos futbolistas, eso sí, respetando las normas y con deportividad. Alguno que otro todavía tiene que aprender que ganar o perder no lo es todo,pero todavía son pequeños y tienen tiempo para aprender que lo importante es hacer aquello con lo que te lo pasas bien y estás a gusto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario